Los hijos de Dios – Deuteronomio 32
Deuteronomio 32:1-5 “«¡Escuchen, oh cielos, y hablaré! ¡Oye, oh tierra, las palabras que digo!2 Que mi enseñanza caiga sobre ustedes como lluvia; que mi discurso se asiente como el rocío.Que mis palabras caigan como lluvia sobre pastos suaves, como llovizna delicada sobre plantas tiernas. Proclamaré el nombre del Señor; ¡qué glorioso es nuestro Dios!4 Él es la Roca; sus obras son perfectas. Todo … Leer más